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miércoles, 29 de junio de 2011

Antes de que ocurra.

El otro día (bueno, hace ya unos meses) se me ocurrió una idea.
Por supuesto, no pienso que sólo se me haya ocurrido a mi, seguramente mucha otra gente ya la tenía en la cabeza incluso antes de que yo naciera.


La cuestión es.... ¿No estaría genial poder olvidar los recuerdos, antes incluso de poder llegar a recordarlos? Es decir: Poder olvidar algo incluso antes de que ocurra.
Tú sabes que ocurrirá algo malo, y obviamente no te gustaría quedarte con es recuerdo en la memoria, así que decides olvidarlo antes de que ocurra. Creo que me explico.


Es como en esas conversaciones absurdas de MSN del tipo: "¿te digo una cosa?" "Vale, dime" "Blablablabla" "¿Qué?" "Nada, olvídalo". ¡Exácto! A eso me refiero. ¿Cómo lo va a olvidar si ni siquiera sabe de qué se trata? Pues esa es la idea. Tal vez ese recuerdo hubiera podido nublar tu mente, o traerte malos recuerdos, malas experiencias. Tal vez olvidar a alguien que jamás debiste haber conocido antes de conocerle. No es el hecho de evitar la situación para que no exista la experiencia, sino que la experiencia se lleve a cabo, pero ya con el recuerdo olvidado de antes de que ocurra.
Tú experimentas esa experiencia, pero como si no la experimentaras. Es decir: Está en tu vida, pero no en tu memoria. Olvidar el recuerdo antes de poder recordarlo. Bonito, ¿No? Tal vez filosófico-poético.


Os juro por mi vida que me encantaría ofreceros un texto más largo, pero la idea es esa. No podría explayarme más aunque quisiera.

De todos modos estoy preparando un texto que creo que será muy interesante. Está tardando tanto porque es un tema algo dificil y necesito meter historias dentro de la historia principal y bueno... Creo que haré como con "Torturas Nazis" (que por cierto, el 6º capítulo ya está en marcha) y haré partes para que no de tanta pereza leerlo.

¡Mil gracias por leerme, a todos y cada uno de vosotros!

lunes, 27 de junio de 2011

Recuerdo Borroso

Algo casi muerto se zambullía en un universo limitado de burbujas. El ocaso hacía frente a la Tierra, y un padre esperaba sentado en un banco pgado a una pared. Gafas de sol en la mirada, y un niño infeliz, inocente, sin maldad pero con odio se preguntaba por qué.
Se evaporaban los sueño a la par que el agua. Todavía no era consciente de lo que se le venía encima. No sabía que aquel experimento que el mundo hacía con él se convertiría en la cruda realidad en unos cuantos años, pero ahora se da cuenta.

Eran grupos de gente. Si huberan sido conscientes de lo que tenían delante, jamás hubieran podido actuar con tan poco escrúpulo, solo dolor se dibujaba en su sonrisa forzada que su padre observaba con aburrimiento perpetuo.

¡Aquí estoy, aquí estoy! Claro, ahí estabas. ¿Quién se había molestado en observar si realmente estabas ahí? Tuvo que gritarlo para que alguien se percatara, para que alguien lo oyera. No hay nada que hacer, no  hay nada que hacer.


Abandónate. Tú mismo. Vive o muere, pero decide ya.
No se puede vivir con miedo.

viernes, 24 de junio de 2011

Psicología Invertida

Es como decir. Y ahora.. ¿Qué? ¿No?
No sé, una especie de vacío interior, como si faltara algo importante. Miro el móvil... Correcto las 16:51 horas. Llamadas recibidas: 0, Mensajes recibidos: 0. Bueno, no importa.

Lo pienso, pero no consigo acertar qué estoy pensando realmente, es como una especia de psicología de forma invertida. Ojo, no psicología inversa, sino psicología invertida. Y no me refiero a la fuerza bruta, o a la estupidez, eso sería la ausencia de psicología. No.
Me refiero a psicología invertida. Una especie de "sé que hay algo por hacer, pero no lo hago, y punto". No es que sea importante, pero falta algo, y ese algo es determinante para otro algo, que tampoco sé lo que es, pero estoy seguro de que si lo descubro, podría ponerle solución.

Reviso todos mis pensamientos, pero nada, no está. No encuentro nada en este desorden que tengo por cabeza. ¿Quién me mandaría a mi? Lo que sea, ¿qué más da?
No sé, tampoco pretendía escribir nada con coherencia. Al fin y al cabo llevo unos días con una idea para un relato rondándome la cabeza, pero no me decido a escribirla. Paso mucho tiempo delante del ordenador pensando, reflexionando, escuchando las voces diabólicas de los niños que juegan abajo de mi casa, pero no sale. Tal vez es porque la idea es demasiado extensa y me da demasiada pereza comenzar a a escribirla.
No es culpa mía (creo). Supongo que cuando un escritor se bloquea no hay nada que hacer. Sólo esperar. Y desde luego lo que no hay que hacer nunca es escribir por la fuerza, obligarse a si mismo a escribir. Eso sería como autoesclavizarse. ¿No? No lo veo justo. Escribir es un arte, y se supone que tiene que salir, no se tiene que convertir en una tarea, sino en un hobby.

Tal vez esto lo suba al blog. Sí, creo que voy a subirlo al blog. No por que quiera actualizar ya porque el número de visitas ha bajado considerablemente desde hace unos días, sino porque no tengo otra cosa mejor que hacer. Que en teoría ese iba a ser el tema de este texto, o al menos lo era cuando me he puesto a escribir.
Soy muy raro (menuda novedad), pero a veces pisno: ¿Es normal tanta peculiaridad? Creo que poseo una especie de TOC, pero invertido, como lo de la psicología, pero en TOC. Si no hago determinadas cosas al cabo del día, no me quedo tranquilo. Vale, sé que no es un TOC, porque no es un impulso irrefrenable, pero no descanso a gusto. Necesito tocar la gutiarra un buen rato, entrenarme otro rato, y escribir. Si no hago las tres cosas en un mismo día pienso: ¿Por qué? Se supone que esas tres cosas son mi vida. También me gustría incluír a las personas en mi vida, pero es que ya me están empezando a dar demasiado asco.
Y hablo del asco sobre las personas. Hace un tiempo, escribí una serie de relatos llamados "Misantropía (1, 2, y 3, más un par de anexos)" y la verdad es que ahora siento que me he quedado corto, porque podría haberme cebado mucho más. Supongo que podría escribir sobre las personas, y sobre lo malas, malísimas que son, y bla bla bla, pero ahora no me apetece, pese a que no tenga otra cosa mejor que hacer. Ahora mismo se me acaba de pasar por la cabeza el ponerme a escribir la idea que estaba pensando escribir hace ya unos días, pero mejor no, la verdad es que no me apetece. Ahora me apetece escribir en forma de desahogo y si, lo voy a subir al blog. ¿Por qué? pues porque me gusta que me lean, y lo reconozco.No quiero ser como esas niñatas que se hacen un blog con la bandera londinense y suben fotos suyas con gafas enormes y con retoques de luz en las fotos en cuestión que dicen eso de "yo escribo para desahogarme, me da igual si no me lee nadie". Ahora yo pregunto ¿Hay alguien que,de verdad, se crea eso? En serio. Me pregunto si habrá alguien que lea el blog de estas muchachas y piense: "Pobre, necesita desahogarse. ¡Ánimo chica!". No lo creo.
Todos los que subimos trabajos a Internet es para que nos lean, creo que eso es obvio. Si fuera como desahogo, lo escribiríamos y lo dejaríamos olvidado en un rincón de nuestro ordenador o carpeta esperando a ser releído por la misma persona una y otra vez para aclarar ideas y poder pensar con más claridad al día siguiente.

Creo que voy a dejar de escribir para tumbarme en la cama. Tal vez toque un poco la guitarra. El caso es que, si no me llama nadie, no pienso salir. Estoy harto de preguntar para dar una vuelta a más de 15 personas distintas y que todas me pongan excusas.

lunes, 20 de junio de 2011

Ejército de palabras

En forma de espiral, se cuelan en mi cerebro como un haz de luz. Están ahí, puedo sentirlas, como una presión que se acomoda en mi pecho, y quieren salir. Las letras me llaman y me piden que las plasme en el papel para seguir creando, pero no sé hasta qué punto esto es bueno o malo.
Ahí afuera sólo hay enemigos. Viven de tal modo, se manejan de tal forma, o visten, incluso, de una determinada manera, precisamente para no gustarme. ¿A mí en concreto? Naturalmente que no, sino al resto del mundo.
Ahí fuera sólo hay ojos críticos, que tratarán de pisotearme todo lo posible, pero la verdad es que eso ya no me importa.
Lo cierto es que www.ejercitodepalabras.blogspot.com ha crecido mucho más de lo que me esperaba en un par de meses, y comienza a ser más serio. Las letras son mi vida. Se puede decir que vivo por, y para la escritura, y son las únicas amigas que sé que estarán ahí pase lo que pase. Puede morir toda mi familia, que las letras siempre estarán ahí, ofrecíendome su hombro etéreo para descargar mi llanto sobre ellas. Puedo ser odiado por el resto de la humanidad, que siempre estarán ahí para mandarles a todos a freír un paragüas.
Maldita sea. Es que, ahora que lo pienso, las letras son las únicas que me  han dado un apoyo verdadero en toda mi vida en las situaciones más difíciles (que se excluyan de este grupo los aludidos).
Siempre deseo escribir. Salgo a la calle buscando inspiración, buscando historias, pero ya no es como antes. Hace tiempo, salía a la calle, y volvía a casa en dos horas con miles de textos en la cabeza por escribir, e innumerables ansias de comenzar a redactarlos, y disfrutar haciéndolo, cómo no. Ahora, miro el mundo desde otra perspectiva, y tal vez lo único que saque son unas cuantas ideas. Puede que ahora las ideas estén más trabajadas y más centradas en un tema, sin excursus, pero ya no hay una avalancha de pensamientos apelotonándose contra mi cráneo intentando salir.

Muchos me critican, pensando que ofenden, y la verdad es que eso me halaga, porque incluso han llegado a declararme su odio. Al fin y al cabo, si te odian, les importas. Así que muchas gracias a los que se molestan en, al menos, sentir algo por mi. Vuestro odio me da la vida.

De todos modos, ellos son unos cuantos, tienen sus propias armas, tienen la violencia, la tortura psicológica, las amenazas, y el chantaje. Pero yo tengo todo un ejército armado con la más poderosa de las armas. Un ejército de palabras.

domingo, 19 de junio de 2011

Así acaba la noche.

La pelea comenzó a eso de las 2 de la madrugada. Tampoco era muy tarde, pero estaba seguro de que esa noche ocurriría algo. Estaba cantado, por otra parte.
A la salida de la discoteca, aguardábamos con los brazos cruzados mis colegas y yo, sin esperarnos nada en absoluto, cuando de repente, dos personas comenzaron a intercambiar leves golpes la una contra la otra. Sólo vi de espaldas a una chica de muy buen ver, con una camisa a cuadros, el pelo rizado pero muy largo, de color castaño estándar, tal vez con tonalidades rubias, unos vaqueros y tacones no muy altos.
La otra chica llevaba un vestido azúl muy claro, con detalles negros, y unas mallas muy ajustadas, acabadas también en unos tacones de aguja bastante grandes.

Resultaron ser dos mujeres algo más nerviosas de lo común, que no tendrían ni 17 años, y la cosa fue a más, hasta el punto de que se formó un motín de magnitudes bíblicas, y todas las personas que estaban en la salida de la discoteca comenzaron a empujarse y a crear una masa de personas embravecidas que se golpeaban sin ton ni son, completamente a ciegas.
Desde luego, no intervení, porque no era mi cometido, y la mejor pelea es siempre la quie puedes evitar, pero jamás podré sacarme de la cabeza esa última imagen.
Las dos chicas que habían comenzado todo aquello se dejaron ver gracias a que la muchedumbre enfurecida se calmó, y se apartó para formar un semicírculo, precisamente abierto por el lugar en donde yo me encontraba. El resultado fue que, la muchacha de la camisa a cuadros, acabó tendida en el suelo, con los ojos abiertos, y un hilo de sangre escapándose de la cabeza. Pero al parecer, este no era moivo suficiente para cesar en su golpiza, pues ella seguía pateando el cuerpo inerte de la otra chica, hasta que ocurrió, tal vez, lo que nadie esperaba.

Alzó su pierna izquierda, y el tiempo se tornó más lento. Los ojos abiertos de par en par de la chica tumbada no parecían percatarse de nada, y el pie de la atacante no tardaría en alcanzarle. Hasta que, con un sonido seco, visceral, como si se hubiera roto algo con un "ñick" mezclado con un "chgtcht" se escuchó haciéndose el silencio, al mismo tiempo que el tacón penetraba en el centro del pecho de la chica tirada en el suelo.
Fue un golpe limpio, puesto que después, sacó su improvisada arma del cuerpo de la otra joven, y pasó por encima de ella. Tuvo, incluso, el detalle de escupirle mientras todos le observábamos sin saber que hacer. La frialdad se cobijaba en ella.
- Joder.... ¿Qué has hecho? - Dijo un chico que, anteriormente, había participado en la pelea multitudinaria - ¿¡Qué diablos has hecho!?



Nadie contestó, y la luz se comenzó a desvanecer aún más. La sangre salía de su pecho a modo de aspersor, y esto lo sé porque me lo contaron, pues no pude mirar y, gracias a la buena suerte y antes de que mi subconsciente me jugara una mala pasada, desperté.

martes, 14 de junio de 2011

Como una violación etérea.

- La cosa es muy sencilla. Un día, una cosa más pequeña que un huevo y de forma, además, ovoide, explotó. A día de hoy sigue expandiéndose, y es la fuente, la destrucción, el principio, y el final de absolutamente TODO lo que conocemos, sin exepción.
Pero entre esas muchas cositas que dejó el huevo cósmico al explotar, hay un detalle que no se nos puede escapar: El planeta Tierra.

- Y es donde nosotros vivimos, ¿No, profe?

- Exactamente. Así, que empezaremos nuestra primera clase de historia con una lección muy rápida de lo que es la humanidad hasta nuestros tiempos.
Bueno, antes de que cualquier persona poblara la Tierra, existían unos monstruítos asesinos y brutalmente depredadores llamados Dinosaurios. Pero un cataclismo les invitó amablemente a extinguirse y caer en el olvido. Dicho esto:
Básicamente todo empieza con gente muy fea que se viste con animales muertos, come carne cruda, y baila para que llueva. Se comunican por gruñidos (como otras especies que veremos más adelante) y se dedican a, con muy buen criterio, pintar en las paredes de las cuevas. Y por cierto, bastante mejor que muchos pintores "modernos" de hoy en día.
Total, que inventan la rueda para ir más rápido a los sitios, aunque se inventó más que nada para transportar mercancías.
Al final acaban descubriendo los metales, como el bronce, que fue un avance muy importante en la historia de la humanidad.
En fin, que después de esto, la gente se empieza a espabilar, y empiezan a vestirse de forma más recatada (más incluso que otras especies que veremos más adelante) y comienzan a construír, y a pensar de forma más inteligente desde que se descubre el fuego. Que era un tío que pasaba por el campo cuando casualmente un rayo cayó en un árbol, haciéndolo arder. Podemos considerar este el descubrimiento más importante y trascendental de la historia de la humanidad.
Bueno, mientras tanto, en otras partes del mundo sólo hay gigantes de hielo, gente muy alta con martillos y hachas, y tipos muy extraños con los brazos formando una S grande.
Los romanos y griegos se sirven de esto para hacer religiones, que son la forma de engañar a la gente más antigua del mundo. Unos dos mil años antes de "el Jésus", ya se practicaba la religión politeísta en estas zonas del mundo. En cambio, en China, donde existían ciertos dragones hechos de papel en vez de escamas, y sombreros con forma de peonza, descubrieron la velocidad. Ese es el por qué del misterio de su rostro.
Total, que viene "el Jésus", puestísimo de hachís y de vino a predicar una nueva religión de paz y amor. Cierto es que el tío era muy enrollado, pero la estela que dejó tras de sí ha sido intachable hasta nuestros días, y por desgracia, si él se levantara y viera lo que ha construído, seguramente se volvería a clavar en la cruz él solito.
Es entonces cuando el ser humano inventa a Dios propiamente dicho. Sé que antes, los griegos y romanos creían en múltiples divinidades, pero no hasta el punto que llegó la iglesia católica; La empresa más grande de la historia.
Así que se instaura la edad antigua, donde hay gente tirando basura por la ventana en calles estrechas, hombres con yelmos y ropa blanca con una estrella roja matando musulmanes, musulmanes con cimitarras matando cristianos, cristianos matando cristianos, musulmanes matando musulmanes, cristianos matando gente, y musulmanes matando gente, en general, así a primera vista.
Llega la edad media, y las cosas se adecentan un poco, porque ya hay músicos tocando por la calle, haciéndo el pino, y dando volteretas. Es la máxima expansión del arte. Un poco más adelante, en la alta edad media, nacen personalidades como Leonardo Da Vinci, Giovanni Francesco Melzi, o Ezio Auditore.
Después, un tío con ganas de descubrir cosas, en un alarde de ingenio y lucidez, decide embarcarse en una travesía a través del océano más grande del mundo, y se marcha a América. Los negros con pantalones cagados y pistolas, así como colgantes de oro no llegan hasta mitad del siglo XX, pero encuentran tíos bastante morenitos también, vestidos con taparrabos, comiendo carne humana, con piercings y dilataciones, tatuajes y lanzas en la mano. Así a simple descripción pueden pareceer un grupo de heavies en un garito en Madrid, pero eran Incas, Mayas, y Aztecas. Los cuales (mayas) predijeron el fin del mundo para dentro de un año, pero están muertos, así que ¿Qué coño sabrán ellos? ¿Que iban a extinguirse tampoco lo predijeron? Pues eso.
Y la gente empieza a pintar como loca, y  a escribir como si no hubiera mañana. De este modo, un poquito más adelante, nace Cervantes, un tío cojo con muy buena mano para la escritura, que "crea" el castellano casi tal y como lo conocemos (Ojalá fuera tal y como lo escribió en su día). Con El Quijote de la Mancha, crea una leyenda imborrable en la historia de España, que por desgracia, caerá en el olvido y será motivo de desgracia en el siglo actual.
Después el ser humano empieza a componer música de verdad, en serio. Mozart, Bach, o Beethoveen, son ejemplos claros de músicos contemporáneos atrapados en una época anterior. Pero no vamos a profundizar en eso.
Más adelante se crean las armas de fuego, los sombreros con alas, las botas con espuela, los vaqueros, y los pueblos en forma lineal. Se inventan los duelos y los tipos duros que mascan tabaco mientras una bailarina de Can-Can más borracha que el suelo de una discoteca se les intenta propasar.
Después llegan las naciones como tal. Y se empiezan a pegar entre ellas, nadie sabe muy bien por qué. Haccen aviones, armas, cosas brillantes que explotan, y las usan para acribillarse unos a otros, para que, unos años después, un tío con muy mala baba y con un simpático bigotito intente exterminar un par de razas. Este tío, a parte de estar enfermo de la cabeza, y ser un asesino frío como el hielo, era bajito, y feo. El caso es que un día se levantó cruzado y pensó: Arg, ¿Qué puedo hacer hoy? Bueno, me tomo el desayuno y extermino una raza, a ver qué tal.
O algo así debió ser. Pero vamos, que al final acabó pegándose un tiro en la cabeza.
Más adelante, en España, muere otro tío bajito y con bigote y voz de pito al que le gustaba mucho abrir pantanos. Y los Españoles se alegran inmensamente de su muerte, pero después llega otro listopera y se intenta hacer con el control del gobierno español a base de tiros. Suerte que nuestro actual monarca, Don Juan Carlos I, le frenó los pies a tiempo, cortando de raíz una posible dictadura que hubiera durado hasta nuestros días.
Después el ser humano inventa las adolescentes de discoteca light, que son una subespecie cuyo modus vivendi consiste en beber todo lo que puedan en la calle un sábado a las 5 de la tarde para entrar en un tugurio pegajoso y malholiente a ser refrotadas por dos regetoneros (Ahora mismo entramos en detalle con esta especie) porque piensan que así sus problemas van a esfumarse de algún modo, y que su vida será menos triste. El problema es que hasta que no se den cuenta de que el motivo del patetismo de su vida es precisamente la inútil solución que pretenden tomar, no saldrán de ese círculo.
Los seres humanos inventan al regetón, y con esto los regetoneros. Son una especie jurásica que ha sobrevivido hasta nuestros días, puesto que también hablan por gruñidos (dije que más adelante hablaría de ello), se caracterizan por querer ser los reyes de la manada nada más llegar a ella, y presumir de ciertos atributos que, obviamente, no poseen, como por ejemplo: Gusto musical.
El regetón es una especie de regresión musical, y de involución humana que fue creada allá por el 2006 por los lares suramericanos (erróneamente llamado Latino. Puesto que los latinos son los provenientes del Lacio). El caso es que ese cáncer social todavía azota nuestra música, y pervierte a nuestros jóvenes. Y nosotros, lejos de aportarles una solución, les damos alcohol, porros, discotecas para que vayan a frotarse con otros regetoneros, y luego nos quejamos cuando nos dicen el porcentaje de fracaso escolar en España. ¿Qué esperan? ¿Que una niña que se mete en una discoteca donde hay fiestas como "el apagón", las "fresas con nata" y "frótalo, frótalo" un sábado por la tarde saque diecen en historia?
Y así ha pasado el mundo, como una violación etérea. ¿Alguna pregunta?


NOTA: Sé que hay saltos históricos, que hay cosas que no concuerdan, y que me he dejado miles de cosas en el tintero. Pero mi objetivo era hacer un relato en tono humorístico, y no dar lecciones de historia.
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jueves, 9 de junio de 2011

Mi Ego

De nuevo, con los ojos llenos de arena. Bueno... no exactamente arena. ¿Sabéis esa sensación como de "arenilla" en los ojos cuando tienes mucho sueño, pero no puedes dormir, o cuando se te cansa demasiado la vista? Pues esa misma sensación.
El caso, que de nuevo, con los ojos llenos de arena, la camiseta no recuerdo dónde la tiré hacia las 2 de la mañana, y únicamente refugiado por las letras, me planto delante de la hoja en blanco. Intento amartillar las teclas con mis dedos impacientes, pero no quieren. Diablos, ¿Por qué no os movéis y hacéis algo productivo? Nada, sin respuesta, como el que oye llover.
El caso es que siempre que tengo una idea para desarrollar, me pongo excusas a mí mismo. Excusas del tipo "Ahora no, que están los niños abajo y con los gritos me desconcentran", o del tipo, "después, cuando tenga más clara la estructura". Pero cuando llega ese "luego", o ese "después", parece que el folio sigue en blanco. No sé si escribo esto porque tengo la necesidad de tener que escribir algo.
A veces pienso que si no escribo algo cada día voy a echar a perder todo mi trabajo, y todo el estilo que me caracteriza. Pues ahora, a las -casi- 4 y media de la madrugada, un miércoles, me planto delante de la hoja en blanco y pienso: Adelante, a ver qué sale.
Y se ve que esto es lo que sale:


Unas piernecitas se acurrucaban en un sucio rincón, tapadas por unos vaqueros roídos y una camiseta que, en un pasado, pudiera haber sido rosa. Las piernas permanecían juntas gracias a la labor de los brazos que se entrelazaban por delante de ellas. Un cabello amarillo y desgastado se tambaleaba al son del cuerpo diminuto que se mecía en la esquina, y unos ojos amarillos devoraban el suelo con la penuria de mil almas destrozadas.
Una mano surgió de la nada. Una mano blanca, limpia, y pura. Sin rastros de falta de calcio en las uñas, las cuales estaban perfectamente perfiladas y sincronizadas con el contorno de los dedos. Ni una sola piel muerta brotaba de entre las uñas, lo que hacía que los dedos parecieran los de un noble, o una persona que no hubiera tocado un útil de labranza en toda su vida.
La cara empapada en sollozos alzó repentinamente la vista, y su cuello comenzó a torcerse muy levemente hacia un lado, arrastrando la cabeza, mientras esa mirada amarilla y penetrante se clavaba en cada una de las falanges de los dedos de aquella mano celestial surgida del infinito, que se acercaba a ella más y más.
La niña carecía de rostro. Debajo de esas dos coletas casi en la corona de la cabeza, sólo había sitio para dos ojos enormes y de apariencia felina, que se tornaban dorados y brillaban con la intensidad de una puesta de sol. Se escuchaba su llanto, pero no podía provenir de ningún sitio, puesto que la nariz se había reducido tan sólo a un bulto en el centro de la cara. Ni rastro de la boca ni las orejas. Tan sólo dos ojos inmensos, como si hubieran borrado los rasgos principales, y hubieran juntado toda su energía en fabricar dos ojos de aspecto diabólico y siniestro.

La mano se acercó aún más, y una voz desde ningún lugar susurró:
- Ven... - Si las voces se pudieran asignar a los colores, la que resonaba en aquel instante sería, sin duda, una mezcla entre dorada y negra. Un dorado muy sucio, un dorado corroído por los años - Vamos, sé que deseas mi ayuda.

- Jamás - Una voz infantil, seguida de una grave, que sonó casi al unísono, retumbó en las paredes de la habitación, únicamente construída con cuatro muros, del color de un día triste - ¿Crees que no puedo sola?
De repente, la mano se desvaneció en el aire. Pero su presencia podía sentirse. La misma sensación de cuando se está relajado, pero tu cerebro piensa que todavía queda algún músculo o alguna articulación en tensión, pero tu cuerpo dice que no. Cuando, estando tumbado, tu cabeza cree que todavía se puede relajar más aún las extremidades, pero tu cuerpo sabe que no. Exactamente esa misma sensación.
- Creo que puedes sola. Siempre estás sola.

La siniestra mirada recorrió las paredes de la habitación en busca de nadie, y su brillo, que iluminaba la porción de espacio que ella ocupaba, comenzó a desvanecerse.

- Y sin embargo - Dijo la misma voz suave y ronca a la vez al mismo tiempo que bajaba muy lentamente la cabeza para llegar a colocarla de nuevo entre sus brazos, para acabar mirando de nuevo al suelo desgastado por los fogonazos oculares - Sigo aquí.
- Y eso... ¿Qué significa?
- Significa que, de momento, la soledad no me ha matado.

Y se hizo el silencio.


- De momento.

martes, 7 de junio de 2011

La cuenta está para dársela.

Como trabajos de gran responsabilidad que, incluso resulta aterrante. De chavales sentados en un bordillo en la acera, con las piernas entrelazadas y las manos apoyadas sobre el adoquín, hablando de preocupaciones típicas de un adolescente. Sentida carretera que se duele al paso de las máquinas, y falta asfalto, como flato al comenzar a correr, estando ya cansado.


Tensión que se puede cortar con un cuchillo, como inocencia perdida en un aparcamiento, sólo iluminado por unos neones rojos, azules, y verdes. Parece luz, pero evocan tinieblas.
Y de sueños repleto el mundo, pero de las ganas ni rastro. Potenciales vividores y cabezas geniales, que sólo alcanzarán el nivel de soñadores y necios.
Que pretenden soñar, pero sólo la realidad se les aparece, y cauces de lágrimas en rostros vacíos que lavan la moral. Moral ardiente como ácido en los mpulmones, que pretenden respirar, y llenarse de vida, aún cuando se deshacen en lenta agonía, sin hacerse a la idea, cruel y maldita, de que su fin está próximo.
¿Y qué hay después? Tarde.
Se apagan las luces del campo, pues las de la ciudad se marchitaron ya hace tiempo, y entre danzas dendroides que dibujan rostros en la propia sombre, evocan risas malginas repletas de un odio. Pero un odio suave, y azucarado.
No es un odio colérico y lacerante, sino un odio liviano e inofensivo. Pero al fin y al cabo, están repletos de ESE odio.

Repta por los suelos el ánimo, que se pregunta dónde está la tan ansiada justicia, y pensamientos surcan en vano las mejores ideas de una mente solitaria que llora en la amargura, y en la soledad de su sapientes pero inútiles capacidades.
Un desasosiego supurante se marca a gfuego en un pecho desnudo, una sensación brutalmente atroz, pero inofensiva, como un osito de peluche con colmillos ensangrentados. Un nudo de sensaciones que no quieren estar ahí, pero sienten la necesidad de quedarse.

Una insolencia al civismo. Como faltarle al respeto al propio respeto, como mirar a la dignidad a los ojos, y decirle con una voz ronca y fría: Te odio. Y esta siente lástima, pero sólo el sueño de conducir al autor de esa mirada por el buen camino. Pues como todos, sólo en un necio sueño se queda. Utópico incluso dentro de lo onírico, una entelequia, desgraciadamente, incomprensible.



"La cuenta, está para dársela".

sábado, 4 de junio de 2011

Mucho lío

Época de reflexión. Últimamente no ando muy inspirado, así que el texto que tenía en mente tendrá que esperar. Todavía tengo que madurar la idea, y se ve que no le da la gana de colaborar, así que tendré que sacarlo muy poco a poco.

De todos modos gracias por las decenas de mails que me llegan todas las semanas dándome ideas para textos, pero tampoco soy un "escritor a sueldo" (qué buen concepto, puede que escriba algo sobre eso). Mil gracias por las ideas, pero no lo hagáis como modo de "tendrías que escribir esto", o "deberías escribir sobre esto", porque no me ayuda. Podéis decirme: ¿Qué te parece el concepto "tal"? o ¿Qué piensas acerca de "tal" idea?
Así si, eso me ayuda a pensar, a indagar sobre cosas, y estimula mi imaginación y mi inspiración.

Pues nada, este sólo era un texto para recordaros a todos que podéis hacer cualquier pregunta en www.formspring.me/ejdepalabras , y que mi Mail está disponible para que me enviéis vuestras sugerencias, ideas, o pensamientos. La verdad es que ayudan muchísimo a la confección de un texto.
Todavía recuerdo cómo se me ocurrió el de Torturas Nazis. Gracias a un Mail que recibí que me ponía que el blog necesitaba más acción, más nazis, más guerra, más sangre, y más inquisición. Lo mezclé todo en un borrador bastante malo y bastante absurdo, pero releyéndolo una y otra vez (y después de ver "Dead Snow", película mala donde las haya") nació el personaje de Gerald Lindërr. Y me puse a escribir una historia, así de sencillo.

Así que no dudéis en enviarme vuestras ideas y pensamientos, aunque sólo sea por conocernos un poco más, y poder conversar. Nunca se sabe de dónde puede nacer un Best-seller. ¿No?

miércoles, 1 de junio de 2011

Debo, debería.

- Debería ponerme a estudiar.




"Cinco horas, una viciada increíble a todo tipo de videojuegos, los vecinos hasta las narices de la guitarrita y, por qué no decirlo, un poco de amor propio después...."




- Sí.... debería. Mañana me pongo en serio.
Soy la reostia, y es que encima escribo esto sabiendo que lo estoy escribiendo. No es como uno de esos textos que "nacen", no. Este está sacado por cesárea, y además una cesárea asquerosa y sin anestesia. Como una especie de "tengo que escribir esto porque se me ha ocurrido, y no puede esperar, aunque no tenga el texto ni las ideas maduradas". Por eso en vez de un Word lo estoy escribiendo en "Nueva entrada" directamente, supongo.
Creo, de hecho, que ni siquiera voy a abrir un archivo de word para guardar esto, porque es una soberana MIERDA. Pero como a este mundo de cotillas le encanta leer la vida de los demás (véase su versión gráfica en Telecinco, Cuatroº, los programas de testimonios e historias que no le interesan a nadie en la 3, etcétera), pues escribo esto, o yo qué sé.




Mi holgazanería no me deja tiempo para nada.